miércoles, 21 de julio de 2021
miércoles, 7 de julio de 2021
Sobre señales, símbolos, y sincronicidad. Primera parte.
Hace bastante tiempo ya, comencé a experimentar sensaciones extrañas que, por más que lo intente, nunca logro describir ni explicar correctamente. Hasta ahora nunca lo he escondido, pero tampoco es algo de lo que hable muy frecuentemente. Hoy comienzo una serie de (en principio) tres partes en la cual trataré de narrar los sucesos que me llevaron a tomar la decisión de finalmente sentarme a analizar seriamente la veracidad de los hechos en cuestión, no porque piense que haya algo que pueda comprobar con certeza, ni que alguna verdad vaya a serme revelada, sino porque necesito evaluar con rigurosidad la posibilidad de que me esté volviendo clínicamente loca y todo ésto sea una alucinación.
Si bien el desencadenante concreto de esta reflexión escrita es la misteriosa e inexplicable desaparición de Shino y Fabio (2 de mis gatos), en realidad estos pensamientos tienen un orígen muchísimo más profundo, podría decirse que se remonta incluso hasta antes de nacer.
Quisiera poder afirmar que desde el momento inicial en que noté que me sucedían estas cosas que a otras personas no, que frecuentemente parecen demasiado improbables para ser verdad pero de alguna forma u otra terminan manifestándose con tanta fuerza a mi alrededor que se vuelven demasiado difíciles de ignorar, hasta el momento en que me he decidido a reconocer públicamente su existencia y su trascendencia en mi experiencia vital, he logrado comprender plenamente los mecanismos con los que opera mi propia consciencia.
Desafortunadamente para mí ésto no es así, a pesar de que he recorrido un largo y tortuoso camino hasta el punto en el que me encuentro hoy, honestamente nunca antes me había sentido tan perdida, tan confundida y tan ignorante de lo que pasa en el universo y cómo se relaciona con lo que pasa dentro de mí.
Desde muy pequeña me sentí un poco fuera de lugar en el mundo. Sentía que no compartía casi nada con nadie y me veía un poco como "la rara" que no lograba conectar mucho con el exterior. Como si me faltaran ciertas hablilidades que permitían a los otros relacionarse naturalmente con el mundo que los rodea sin cuestionarse la finalidad ni la utilidad de sus interacciones. Si bien siempre tuve la mejor relación con mi familia y tenía un pequeño grupo de amigos con los que me entendía bastante bien, esa sensación de no pertenencia se mantenía intacta, era parte de mí y estaba presente en mayor o menor medida, pero en todo momento.
La introversión siempre jugó un papel importante en mi vida social y académica. Aunque era una niña bastante callada y sin muchas ganas de participar en actividades en grupo, afortunadamente para mí, nunca nadie resaltó ese rasgo de mi personalidad como algo negativo, en especial porque no me impedía cumplir con mis obligaciones curriculares, y por más que fueran bastante acotadas, sí tenía interacciones sociales relativamente normales con otros niños. Los adultos apreciaban el hecho de que me comportara de forma tal que no molestara a nadie jamás, y mis maestras apreciaban que en el aula fuera muy ubicada y cumplidora con mis tareas. Nunca tenía conflictos con nadie y difícilmente me distraía en clase, así que mis maestras se mostraron siempre muy conformes con mi actitud y mi desempeño.
En casa no tenía inconveniente en pasar mucho tiempo sola y con mínima supervisón, ya que realmente disfrutaba de encerrarme por horas en mi habitación, o en su defecto, en algún lugar suficientemente alejado de los demás (en especial los adultos) donde tuviera un cierto grado de privacidad. La mayoría del tiempo me hacían compañía mis muñecas, pero también podía pasar horas leyendo algún libro, jugando un videojuego, o haciendo role play. Cuando no estaba actuando alguna de mis ficciones favoritas, hacía que mis muñecas vivieran las vidas que yo deseaba vivir "cuando fuera grande". Creo que sin saberlo, estaba buscando mi propia identidad por medio de estos pequeños experimentos en los cuales yo me probaba una identidad ajena y predeterminada y veía si me quedaba, o no.
Si bien es normal que los niños actúen ficciones o se inventen personajes, en determinado momento esto dejó de ser un juego y pasó a ser parte de una intensa búsqueda cuyo objetivo era encontrar una personalidad que se adecuara bien a mis inocentes e inmaduros ideales, e incorporarla para reemplazar la que yo tenía. Porque a pesar de siempre haberle resultado muy agradable y querible al resto de las personas, yo me seguía sintiendo fuera de lugar, rara, como que había algo que estaba mal en mi forma de ser. Esta sensación me acompañaría toda la vida, y lejos estaba yo, en aquél entonces, de saber hasta qué punto influiría en mi desarrollo como individuo y especialmente hasta qué punto estos sentimientos que me eran muy difíciles de comprender y por tanto no eran bien procesados, recibidos y aceptados por mi inexperiente y aún subdesarrollado ego infantil causarían serios estragos más adelante, en particular entrada la adolescencia.
No me quiero enfocar demasiado en mi infancia, en primer lugar porque no tengo demasiados recuerdos que me parezcan muy relevantes en relación a lo que quiero exponer, y además porque la mayoría de los episodios a los que voy a referirme más adelante han ocurrido en los últimos 10 a 15 años, pero de todas formas, me pareció interesante sentar las bases de lo que será un profundo análisis sobre mi personalidad, sobre la forma en que percibo e interpreto la realidad, y especialmente la forma en que poco a poco he ido aprendiendo que todas esas cosas que antes me torturaban y hacían de mi existencia algo miserable y realmente doloroso, si son observadas con detenimiento, apreciadas de la forma correcta e incorporadas sanamente como aspectos intrínsecos y característicos de la propia individualidad, pueden aportar una visión interesante y poco común del mundo y que tal vez no muchas personas compartan o se animen a explorar.
Creo profundamente que nunca debemos ignorar las oortunidades que se nos presentan de construir una vida única y significativa. Especialmente si contribuyen a que podamos dejar una prueba de vida plasmada en algún lugar, como en éste blog.
Habiendo hecho esta "pequeña" introduccion, probablemente sea una buena idea enfocarme en algunas de las primeras experiencias que según mis propios analísis, me hicieron más propensa a desarrollar mi intuición por encima de la media y que de una forma u otra fueron cruciales para que pudiera abrirme a la posibilidad de que existan otras vías por las cuales podemos recibir, transmitir e interpretar información, más allá de los cinco sentidos, y por sobre todo, comenzar a interesarme en desarrollar y aprender a usar un sexto, en la segunda parte de este... ensayo? De ésta narración? Reflexión? No sé cómo decirle.
Espero continuar con éste proyecto sin perder demasiado la inspiración ni el hilo en el medio. Y sobre todo, terminarlo, no como las otras veces que he intentado escribir al respecto.
martes, 6 de julio de 2021
Un Lunes cualquiera
sábado, 3 de julio de 2021
Volví para quedarme?
Finalmente me digno a hacer ésto... Originalmente iba a usar Tumblr, pero después me acordé de que existía Blogger y se me dió por ver si aún tenía este blog; igual no recordaba que estéticamente estuviera tan bueno. Hacen más de 10 años ya desde el primer post, y hay muchas boludeces, pero al menos de pinta estaba bien. No tuve que editar nada, aparte apesto para el HTML, así que gracias Tumblr pero voy a usar mi blogspot.
La cantidad de cosas sarpadas que hay publicadas acá no tiene sentido. Mis posts favoritos tho son el de cuando fui a ver a DIR EN GREY, y el de cuando conocí a Tilo Wolff. O sea los conocí a todos los de Lacrimosa, pero haber hablado con Tilo face to face fue de otro planeta, pero mal.
Hay un bardo re bizarro también pero ese post sí que nada que ver. Los links están caídos, ya ni se entiende nada, pero igual lo voy a dejar.
Muchas cosas me dieron gracia, otras no las entendí. Uno pensaría que el tipo de post medio críptico para todos menos para uno continuaría teniendo sentido tiempo después porque ta lo escribiste vos, pero en algunos la verdad que no sé ni de qué estaba hablando.
Son las 4 de la mañana y me está dando sueño, así que por hoy voy a dejarla por acá. Me tortura el hecho de que tengo mucho material en Twitter que va a ser UNA TRANSA copiar. El fin de semana veo.