Hace un tiempo me percaté de que una de mis mejores amigas repentinamente había dejado de contestar todos mis mensajes. Intenté contactarme varias veces pensando que tal vez se sentía mal o estaba teniendo algún tipo de problema personal, ya que cuando está en un viaje, tiende a aislarse y a evitar apps como WhatsApp. Pasaban los días y no tenía respuesta alguna, sin embargo, en su Instagram posteaba frecuentemente y se la veía con otra amiga de lo más normal, por lo que empecé a pensar que probablemente no estaba evitando a todo el mundo, sino que me estaba evitando a mí en concreto.
Al principio no quería creerlo, porque me parecía insensato e injustificado, ya que no habíamos peleado ni discutido por absolutamente nada, ni tampoco había pasado nada raro desde la última vez que la ví. Poco a poco, los días se hicieron semanas, y las semanas, meses, y yo le seguía escribiendo, pero no obtenia ni un "fuck off". La llamé varias veces pero ninguna me atendió, hasta que un día dejé de intentar, y decidí esperar a que se dignara a escribirme. Pasó más tiempo aún y nada, ni siquiera un "ya no me escribas, dejame en paz". A éste punto, ya se hacía demasiado obvio que la indiferencia era intencional, y que mi amiga ya no tenía ningun interés en conservar nuestra amistad. Pero qué había pasado? No lograba entender...
Hace mucho tiempo que acepté que por más que uno quiera, a veces las personas no quieren estar a tu lado, las personas cambian de sentir y de parecer, y lo que antes tenía sentido y valor, puede dejar de tenerlo; y está bien, no hay nada más horrible que tener que obligar a las personas a estar a tu lado, lo ideal es que QUIERAN hacerlo, por lo tanto, ya no me sale hacer escenas, y mucho menos, chantaje emocional.
Sin embargo, elijo siempre ser honesta y espero lo mismo de los demás, en especial cuando tuvimos un vínculo fuerte y duradero, en éste caso, más de 10 años de amistad. A veces, ni siquiera necesito explicaciones, pero sí pretendo recibir aunque sea una respuesta concreta a mi inquietud, aunque sea para poder ordenar mis pensamientos, y darle la trascendencia que se le tiene que dar para que no se convierta en una neurosis en el fondo de mi cerebro, porque desafortunadamente, si bien hace un tiempo que ya no puedo sentir rencor, sí tiendo a obsesionarme con las cuestiones sin resolver, y más cuando no les encuentro motivo de ser en absoluto, o no tengo la información sifiente para siquiera suponer.
Qué carajo pasó, que de un día para el otro y sin razón aparente, empezaste a actuar como si yo no existiera, sin siquiera molestarte en explicarme por qué? Neurosis material for sure.
Tiempo después recibí una contestación, y básicamente me dijo que no tenía muchas ganas de seguir siendo mi amiga en ése momento, o al menos me sonó a eso. Fue un mensaje un poco ambiguo, aunque la intención era cortar relación, ya que estábamos "en viajes diferentes" Ni siquiera sabía a qupe se refería, pero respeto las decisiones ajenas, me gusten o no, y no me pareció correcto insistir, asíq eu le dije que por mi parte no había ningún problema y que por mí las cosas iban a seguir igual que siempre. Creo que ni le importó, pero yo intenté.
Dejé las cosas como estaban, y por un tiempo mantuve la esperanza de que todo volviera a la normalidad, hasta que un día me cansé de mi propia actitud evasiva y negacionista de la realidad, y le escribí. La mención de un hecho en particular, (de características muy similares pero involucrando a otras 2 personas que, de la misma misteriosa manera y luego de años de amistad, dejaron de dirigirme la palabra sin explicación alguna, con la única diferencia de que en ese caso, yo más o menos sabía por qué me dejaron de hablar), desencadenó una respuesta, lo cual me pareció bastante triste, ya que cualqueira de los otros mensajes que le mandé eran muchísimo más íntimos y dignos de una respuesta que éste, pero bueno, al menos es algo, no?
Me explicó que se había ofendido por algo bastante estúpido, pero que después por tal o cual motivo no había encontrado la oportunidad para hablarlo, así que quedó todo ahí. No me dijo por qué fue que se ofendió, y la verdad que ni siquiera sospechaba lo que podría ser, pero ya ni siquiera importaba, especialmente si era una boludez. Pensé que el malviaje habría terminado, y le sugerí vernos en persona, ya que hacía mucho tiempo que no lo hacíamos, pero no se concretó. Desde ahí otra vez volvió a ignorarme, y ahora sí que yo ya no entendía la situación.
Muchas veces analicé la situación para ver si lograba descifrar lo que había pasado e identificar la boludez por la que se había enojado, pero no se me ocurría nada, porque realmente no había pasado nada. No recordaba haber dicho nada mal, ni tampoco haber discutido las últimas veces que hablamos, realmente era un misterio para mí, no sabía qué pensar o por dónde arrancar... Si bien tuve algunas ideas, me pareció que no serían muy factibles, y un poco far fetched, así que las descarté y me quedé sin nada... Hasta hace unos días.
Resulta que mi amiga se encontró con un amigo mío, y él le mencionó que estaba al tanto de que ella había dejado de hablarme pero que no sabía por qué y yo aparentemente, tampoco, a lo que ella le contestó algo que mi amigo no supo explicar realmente (nunca se explica bien pero falopeado, menos), aunque yo igual entendí la idea y pude atar algunos cabos. Finalmente. En un segundo me cayeron un montón de fichas y entendí lo que había pasado. Al final mis ideas poco factibles ya no eran tales, y en realidad, mi instinto tenía razón... I knew it all along.
En ése momento estaba en una rave/casamiento en una casa en el medio de las sierras en Minas, enketada y fumada con 38°C de calor infernal, a las 8:00 de la mañana sentada en una reposera al lado de la psicina, después de haber dormido 3 miserables horas en el auto y haber manejado 1 hora y media a rayo del sol, habiéndo dormido como el orto la noche anterior a salir... No era ni el momento, ni el lugar para quemarme la cabeza, y honestamente, tampoco me quedaba tanta cabeza para quemar.
Le agradecí a mi amigo por la información y dejé el tema en standby hasta que me fuera de la rave.
Desde ahí he estado dándole vueltas al asunto en mi cabeza, quisiera escribirle un mensaje pero no quiero que sepa que mi amigo me contó porque no le pregunté si podía quemarlo, capaz que no da. Igual ampoco creo que valga la pena, ya que sabe que podría escribirme también y no lo hace, así que claramente no quiere volver a hablar. Lamento mucho que las cosas sean así, pero ya estoy acostumbrada a éste tipo de situación, y aprendí que no sirve de nada insistir. Sin embargo, necesito sincerarme y admitir que por más que respete su decisión, los motivos me parecen una puta mierda y son cualquiera, nunca esperé que una de mis mejores amigas pensara tal estupidez, ni que fuera capaz de cagarse así en mí y en todo éste tiempo de amistad, ni que prefiriera no volver a hablarme que afrontar las cosas y que todo volviera a la normalidad...
Ya no importa.
La amistad es un tema muy escabroso, ya que la gente pasa por muchas situaciones que a veces cambian nuestra manera de pensar o encarar las cosas.
ResponderEliminarAlgo que aprendí con los años, fue que si alguien no quiere estar contigo, lo mejor que podés hacer es dejarlo ir y seguir tu vida. A veces no es fácil, especialmente en gente como yo, que no le gusta dejar cabos sueltos ni cosas a medias. Pero lamentablemente, uno debe ganar en salud mental y dejarla por ahí.
Espero puedas cerrar este tema de la mejor manera.
Saludos.